Es necesario que miremos pensando y que pensemos mirando. Que nadie nos impida mirar y que nadie nos impida pensar.
lunes, 4 de enero de 2010
La mirada de Ortega y Gasset
"Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender. Es el deporte y el lujo específico del intelectual. Por eso su gesto gremial consiste en mirar el mundo con los ojos dilatados por la extrañeza. Todo el mundo es extraño y es maravilloso para unas pupilas bien abiertas. Esto, maravillarse, es la delicia vedada al futbolista, y que, en cambio, lleva el intelectual por el mundo en perpétua embriaguez de visionario. Su atributo son los ojos en pasmo. Por eso los antiguos dieron a Minerva la lechuza, el pájaro con los ojos siempre deslumbrados". La rebelión de las masas
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1 comentario:
Eso me recuerda lo que dijo Barth: "la admiración se produce cuando nos sale al encuentro un fenómeno espiritual o natural que nunca antes habíamos visto".
Y siguiendo con el mismo razonamiento: "siempre que nos encontramos con Dios, provoca admiración, asombro, hasta tal punto, que supone un punto de inflexión, una reorientación de toda la vida que se ha visto afectada por ese encuentro"
La admiración debe ser el impulso vital que nos haga salir de nosotros mismos hacia el mundo, un mundo que con la visión adecuada, aparece lleno de Dios.
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